Euskaldendak se manifestará contra la apertura del comercio en festivos

El próximo 11 de marzo los comerciantes de EUSKALDENDAK nos manifestaremos junto a trabajadores y consumidores para evitar la apertura del comercio los domingos y festivos. 

 

La media de apertura del comercio urbano vasco es de 72 horas semanales, un dato que no pasa desapercibido al 94 % de los clientes encuestados por la OCU, que entendieron daba un abanico de apertura suficiente. 

 

Si las aperturas son suficientes y el cliente no demanda cambios, entonces ¿quién los necesita? Los únicos que ganan con la apertura en domingos y festivos son quienes pretenden ahogar al comercio urbano. Cuando tal circunstancia ocurra, se resentirá la competencia y el ciudadano de a pie lo notará en su bolsillo.

 

Frente a políticos neoliberales, supuestamente de distinto signo, que en Bilbao y Madrid pretenden justificar a base de repeticiones que una ampliación de los días de apertura se traduce en más ventas, no queda sino acudir a Perogrullo: las ventas serán las mismas pero repartidas en más horas. Es decir, seremos menos competitivos y nuestros costes aumentarán sin aumentar los ingresos de modo que terminaremos cerrando comercios que hoy son viables, ya que no podrán competir con las grandes superficies a las que les interesa estas aperturas para potenciar sus intereses inmobiliarios, como arrendadores de espacios de ocio cerrados. 

 

Estas aperturas atañen al modelo de sociedad, nos afecta a todos. Salvando las distancias, tiene sentido recordar a Niemoeller y a Brech y adaptar sus palabras a la nueva dictadura del mercado: “Primero vienen a buscar a los tenderos, y yo no hablé por que yo no era tendero. Después vinieron a por los trabajadores y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron a por mí, pero ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí". 

 

El comercio urbano crea proporcionalmente más empleo que las grandes superficies; no hay más que ver el número de empleos por metro cuadrado en cada tipología de venta. Y, sin embargo, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao no hacen más que poner torpedos en la marcha del sector. ¡Primero tiendas de conveniencia y ahora discursos floreados y guirnaldas a la apertura en domingo!  

 

Es curioso que los que justifican estas aperturas ni se plantean que los empresarios igual necesitamos que sus ayuntamientos o sus cajas de ahorros abran más tiempo. Eso sí que sería crear empleo y no esta medida en la que el número de puestos de trabajo que se pueden crear por parte de las grandes no llega a la mitad del que se destruye por el cierre del comercio tradicional. Este es el nivel de nuestros “estadistas”.  

 

Hoy, en pro de un beneficio económico supuesto y una demanda que no existe, pretenden justificar unas aperturas que sólo ayudan a tres grupos empresariales. Hoy, aprovechando una marejada de sangría económica, pretenden que dejemos de lado una conquista tan básica como el derecho al descanso en el sector comercio. Mañana serán otros derechos en otros sectores o, simplemente, su derecho a comprar a un precio razonable. 

 

Representamos un sector que, frente a los intereses del capital de “coge el dinero y corre”, pretende ser un proyecto estable. Más de la mitad del sector supera los 30 años de permanencia. Hemos elegido el comercio como nuestro proyecto de vida. Esa es nuestra ventaja; hablamos de nuestras empresas, de nuestro trabajo. Dice Moisés Naím que un adversario paciente que piensa en décadas no puede ser combatido por quien piensa en meses. 

 

Pensamos en décadas, pensamos en un proyecto para toda la vida que debe tener como base la confianza del cliente y no el beneficio rápido. Aprovechemos pues nuestra ventaja y no dejemos que el mercado invisible imponga sus condiciones. 

 

Manifestémonos juntos el 11 de marzo en Bilbao. 

 

ENPRESA TRANSMISIO ETA ERRELEBOA

HARPIDETZA

Dendartean Berriak

Jaso berri bakoitzeko albiste jakinarazpena.